Chowder de Maíz Cremoso
Un clásico estadounidense reconfortante con maíz dulce, patatas y nata en un rico caldo de verduras.
Vegetariano
Contiene: Gluten, Leche

Preparación
- 1
Prepara todos los ingredientes antes de cocinar: pica finamente 150 g de cebolla amarilla y 100 g de apio en cubos de 0,5 cm. Pela 300 g de patatas y córtalas en dados de 1 cm. Si usas maíz congelado, descongélalo un poco. Coloca una olla grande y de fondo grueso en la cocina a fuego medio.
- 2
Agrega 30 g de mantequilla sin sal a la olla y deja que se derrita. Añade la cebolla y el apio picados, removiendo con una cuchara de madera durante 5 o 6 minutos. Las verduras deben quedar blandas y transparentes sin dorarse; si empiezan a tomar color, reduce el fuego a medio-bajo.
- 3
Espolvorea 30 g de harina sobre las verduras blandas. Cocina a fuego medio durante 1 o 2 minutos sin parar de remover con un batidor o cuchara. La harina cubrirá los vegetales formando una pasta espesa; esto elimina el sabor a harina cruda y aporta un aroma tostado suave sin quemarse.
- 4
Vierte lentamente 750 ml de caldo de verduras mientras bates de manera continua para evitar grumos. Agrega las patatas picadas y media cucharadita de sal. Sube el fuego hasta que hierva, luego bájalo a fuego medio-bajo, tapa parcialmente y cocina a fuego lento 12 minutos hasta que la patata esté tierna.
- 5
Incorpora 300 g de granos de maíz dulce a la sopa. Mantén el fuego medio-bajo y cocina sin tapar durante 5 minutos. El maíz debe quedar de un color amarillo brillante y tierno. Si la sopa parece demasiado espesa o se pega al fondo, añade 2 o 3 cucharadas de agua caliente o caldo y remueve bien.
- 6
Reduce el fuego al mínimo y vierte 150 ml de nata líquida para cocinar. Remueve suavemente durante 3 minutos hasta que la sopa esté bien caliente y cremosa, evitando que llegue a hervir. Saca la olla del fuego, ajusta de pimienta negra y sirve de inmediato en cuencos calientes con pan crujiente.
Nutrición
- kcal
- 420
- Proteína
- 18
- Carbohidratos
- 40
- Grasa
- 16